Uso educativo de la tecnología: Problemas entre el profesorado y la educación digital
Índice
1. Introducción
2. Integración de la tecnología en el aula
3. Falta de formación docente en competencias digitales ⬅ (Problema principal)
4. Ventajas y desventajas de la tecnología en la educación
5. Conclusión final y solución
Introducción
La educación ya no es lo que era antiguamente, aunque se pueda apreciar un sistema educativo tradicional y sistemático que no ha variado en nada, lo cierto es que todo este sistema varía si hablamos de el uso de la tecnología en el ámbito educativo, pero no de manera desmesurada. Es una realidad el que la tecnología ya forma parte integra del ámbito educativo. Esta tiene una gran serie de ventajas que han ayudado mucho a lo largo de los últimos años a este ámbito tan debatido y controversial que es la educación. Lo mismo podemos decir de sus desventajas y es que como todo lo innovador y nuevo, esta introducción de la tecnología a la educación puede tener muchos problemas e inconvenientes, pero una vez que fue integrada ya no nos podemos imaginar este sector sin capacidad tecnológica. En esta entrada vamos a analizar y desarrollar el problema de los docentes y el ámbito tecnológico e iremos desarrollando los diferentes desafíos contemporáneos para la didáctica relacionados que nos vayan surgiendo a partir del tema central. Como se verá en esta entrada, hay diferentes puntos de vista en este tema que también se desarrollaran, pues esta entrada no es argumentativa, es más informativa y expositiva.
Integración de la tecnología en el aula
Redactando y elaborando el problema principal de esta entrada, me he dado cuenta de que es necesario informar sobre un punto clave, la integración de la tecnología en el aula. En este gran debate podemos observar muchos puntos de vista, algunos más radicales de extremo a extremo (a favor o en contra) y otros más abiertos que adoptan medidas de educación tradicionales y actuales.
La tecnología en las aulas ya no es una opción para la mayoría de instituciones educativas y seguramente será necesaria en su totalidad para el ámbito educativo. "Con las cifras que se barajan, los sistemas educativos no pueden vivir de espaldas a la tecnología"(UNIR, 2023). En los últimos años se han realizado numerosos estudios que afirman un mayor porcentaje hacia el "a favor" de la tecnología en la educación. De igual manera, la mayoría de docentes y estudiantes o población es sí afirma estar de acuerdo con el uso de la tecnología para las instituciones educativas. Para ejemplificar estas afirmaciones podemos observar el siguiente estudio del año 2023 realizado por Ipsos para Telefónica Empresas: La comunidad educativa de acuerdo: la tecnología es una gran ayuda. En los resultados obtenidos de la encuesta, el 99% de la dirección de los centros educativos afirmaba estar a favor de la tecnología. El 56% considera que ayuda bastante y el 43% opina que ayuda mucho. Y no solo están a favor la comunidad educativa, pues las familias también están a favor (83%).
Es evidente que el mayor o menor uso de la tecnología aumenta o disminuye dependiendo de la región (continente, país, ciudad...), pero según un estudio realizado en el año 2023 por el Global Education Monitoring Report (GEM Report) de la UNESCO, se estima que alrededor del 50% de las instituciones educativas han integrado algún tipo de tecnología en sus métodos de enseñanza. Este porcentaje puede variar según la región y el tipo de institución. En los países de altos ingresos, la adopción de tecnología en las aulas es casi universal, mientras que en países de bajos ingresos, la tasa puede caer por debajo del 20%.
Algunos argumentos que van en contra de la integración de la tecnología en la educación suelen ser la brecha digital, pues no todas las instituciones educativas, particularmente aquellas situadas en regiones rurales o de escasos recursos, cuentan con el mismo nivel de acceso a la tecnología. Esto puede generar desigualdades en el aprendizaje y agravar las diferencias educativas, además puede crear disparidades en el aprendizaje y exacerbar las desigualdades educativas. Otro argumento a que se recurre mucho es la capacidad de concentración de los alumnos y su dependencia de la tecnología. Los dispositivos electrónicos pueden ser fuentes de distracción. Los estudiantes pueden desviarse a redes sociales, juegos o contenido no relacionado con el aprendizaje. y su dependencia de la tecnología. Me gustaría destacar el último de los argumentos que se usan de forma habitual para la postura en contra. Este último argumento son los recursos limitados de los centros. Muchos colegios, especialmente aquellos en áreas desfavorecidas, enfrentan restricciones presupuestarias que dificultan la adquisición de tecnología moderna, como computadoras, tabletas y software educativo. Sin los fondos necesarios, las instituciones pueden verse obligadas a utilizar equipos obsoletos o inadecuados que no son capaces de soportar las exigencias de las herramientas digitales actuales. Esto no solo limita el acceso a la tecnología, sino que también impide que los docentes puedan implementar estrategias de enseñanza que aprovechen al máximo estos recursos
Falta de formación docente en competencias digitales
Como vemos, la tecnología ya es una parte más de la educación, pero aunque muchos profesores, profesionales y demás especialistas en la educación están de acuerdo con la tecnología, ¿están bien preparados para usar la tecnología e impartir educación con ella?. La falta de formación adecuada de los docentes en el ámbito de la educación digital es un problema significativo que afecta la calidad del aprendizaje y la integración efectiva de las tecnologías en el aula. Aguaded (2021) señala que la integración de las nuevas tecnologías define los nuevos esquemas educativos, y que su adopción depende de la preparación de los profesores para utilizarlas. Un estudio realizado por Samsung e Ipsos llamado "Los profesores ante la tecnología" elaborado por Samsung e Ipsos, afirma que un 83% se queja de la calidad y la estabilidad de la conexión a Internet en las aulas. Más de la mitad de los profesores en España siente que no tiene la formación necesaria para aprovechar al máximo las nuevas herramientas digitales. Además, un 83% expresa su descontento con la calidad y la estabilidad de la conexión a Internet en las aulas. La falta de formación puede llevar a una resistencia al cambio, donde los docentes pueden sentirse inseguros o poco preparados para utilizar nuevas herramientas tecnológicas en el aula. "El 65% de los docentes en activo reconoce que necesita adquirir una mejor preparación en relación al uso pedagógico de las TIC en el aula; el 50% manifiesta una necesidad moderada y el 15% indica una necesidad alta" (OCDE, 2015).
Estamos viendo que la mayoría del personal docente necesita una mejor formación en la educación digital, pero también debemos ver el por qué de tanta falta de formación digital por parte de los educadores. Podemos analizar esta profesión y llegamos a varias razones de peso. Los docentes suelen carecer del tiempo necesario para planificar lecciones utilizando tecnología y no siempre reciben el respaldo adecuado por parte de las administraciones educativas para implementar innovaciones tecnológicas. Esta falta de apoyo institucional puede llevar a una sensación de aislamiento entre los educadores, quienes deben navegar por estos desafíos sin guía ni recursos suficientes. La formación continua es esencial para que los docentes mantengan sus competencias digitales actualizadas. Sin embargo, muchos programas de desarrollo profesional son inconsistentes y carecen de calidad. La resistencia al cambio es otro factor significativo. Muchos educadores pueden sentirse cómodos con métodos tradicionales de enseñanza y pueden dudar en adoptar nuevas tecnologías. Los docentes a menudo participan en talleres que no se adaptan a sus necesidades específicas o que no ofrecen oportunidades prácticas para aplicar lo aprendido. Esta falta de apoyo y seguimiento limita su capacidad para integrar efectivamente las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) en sus prácticas pedagógicas.
Respecto a la didáctica, la tecnología y el docente, la didáctica contemporánea incluye la integración de tecnologías educativas como un componente esencial para mejorar la enseñanza y el aprendizaje. La formación en tecnologías digitales permite a los docentes:
- Diseñar actividades más dinámicas y participativas.
- Utilizar recursos multimedia para enriquecer el contenido.
- Fomentar el aprendizaje colaborativo a través de plataformas en línea.
Los programas de capacitación en tecnologías deben ser parte de la formación didáctica, asegurando que los profesores no solo adquieran habilidades técnicas, sino también estrategias pedagógicas para implementar estas tecnologías de manera efectiva. La falta de formación en tecnologías puede limitar las formas en que los docentes evalúan el rendimiento de sus estudiantes. Las herramientas digitales ofrecen nuevas maneras de evaluar el aprendizaje, pero solo si los docentes están capacitados para usarlas.
Ventajas y desventajas de la tecnología en la educación
La integración de la tecnología en el aula trae consigo una serie de ventajas y desventajas, tanto para los profesores como para los estudiantes. En este contexto, surgen desafíos en cuanto a la relación entre el profesor y la tecnología, así como en el proceso de integración de herramientas tecnológicas en la enseñanza. Veamos ahora una serie de ventajas y desventajas de la tecnología en la educación, pero también relacionado con lo que ya hemos visto en esta entrada:
VENTAJAS
- La tecnología ofrece a los estudiantes la posibilidad de acceder a materiales educativos en cualquier momento y lugar, facilitando el aprendizaje autónomo. Esto es especialmente útil en modalidades de educación a distancia o híbrida, donde los estudiantes pueden gestionar su tiempo y acceder a recursos fuera del aula. Sin embargo, este enfoque plantea desafíos para los profesores, especialmente aquellos que no están familiarizados con las plataformas digitales. La falta de formación adecuada puede generar una brecha tecnológica entre los docentes y los estudiantes, lo que puede hacer que el profesor sienta que pierde control sobre el proceso educativo. Los docentes deben adaptarse a nuevos roles, pasando de ser transmisores de información a guías del aprendizaje.
- Por otro lado, la tecnología puede hacer que el aprendizaje sea más interactivo y atractivo, lo que fomenta una mayor participación de los estudiantes. Sin embargo, este impacto positivo depende de una planificación adecuada. Si no se utiliza correctamente, la tecnología puede distraer a los estudiantes y desviar su atención de los objetivos educativos. Es fundamental que los profesores sepan cuándo y cómo incorporar estas herramientas para mantener el enfoque en el aprendizaje, evitando que los estudiantes usen la tecnología con fines no educativos.
- Además, las herramientas tecnológicas facilitan la colaboración entre estudiantes y docentes, incluso a nivel internacional, lo que permite el intercambio de ideas y experiencias. Sin embargo, el uso de plataformas colaborativas puede ser un reto para algunos profesores que no están acostumbrados a gestionarlas. La coordinación de grupos virtuales y el seguimiento del trabajo en línea pueden resultar complicados si no se tiene una estructura clara para guiar a los estudiantes. Para que la colaboración sea efectiva, debe estar acompañada de un modelo pedagógico adecuado que incluya instrucciones claras, roles definidos y tiempos de entrega bien establecidos.
(Estas son algunas de las ventajas que he podido encontrar y contrastar, pero no son las únicas)
DESVENTAJAS
-El uso excesivo de dispositivos puede provocar problemas físicos como fatiga visual y mala postura, además de afectar la salud mental, generando ansiedad social por el aislamiento digital. Por ello, la integración de la tecnología en el aula debe ir acompañada de estrategias de salud digital, promoviendo un uso equilibrado de las herramientas tecnológicas. Es fundamental combinar actividades digitales con otras físicas y colaborativas que no dependan exclusivamente de los dispositivos.
- El acceso fácil a información no verificada puede dificultar la capacidad de los estudiantes para distinguir entre fuentes confiables y no confiables. Los docentes deben enseñar habilidades de alfabetización mediática y crítica para evaluar la información en línea. Para ello, los profesores no solo deben ser expertos en sus materias, sino también en el uso de herramientas tecnológicas que les permitan guiar a los alumnos en la búsqueda y validación de datos.
- Por último, un exceso de tecnología en el aula puede reducir las interacciones cara a cara entre estudiantes y profesores, lo que podría afectar el desarrollo de habilidades sociales. Los docentes deben evitar que la tecnología reemplace las interacciones humanas esenciales para la enseñanza. Es crucial planificar actividades que integren la tecnología con el contacto presencial, asegurando que los estudiantes desarrollen tanto competencias digitales como habilidades sociales.
Conclusión final y solución
Llegamos al final de esta entrada. El problema de la falta de formación de parte de los profesores es grave si nos ponemos a pensar que la tecnología avanza y de aquí a unos años se necesitará mejores competencias relacionadas con el ámbito tecnológico. Los educadores no pueden depender del saber tecnológico del alumnado como hacen algunos profesores al recurrir a la ayuda de los alumnos para conseguir, por ejemplo, utilizar un programa en específico de internet o solucionar errores en alguna aplicación.
Se deberían hacer obligatorias las formaciones para los profesores en el área digital, pues la tecnología como hemos visto es un gran recurso si hablamos de tecnología. Es muy importante que los maestros participen en programas de formación continua que les ayuden a mejorar sus habilidades digitales. Esto implica aprender a usar herramientas tecnológicas, crear contenido digital y gestionar la enseñanza con tecnología. La capacitación debe ser flexible y ajustarse a las necesidades de cada docente, para que puedan aplicar lo que aprendan en su propio entorno educativo. Mantenerse actualizado es esencial para que los educadores no solo sepan usar las herramientas, sino que también entiendan cómo integrarlas de manera efectiva en su enseñanza.
Es crucial establecer formas de evaluar cómo la formación que reciben los docentes afecta su trabajo diario. Esto podría incluir encuestas sobre su satisfacción laboral, análisis del rendimiento de los estudiantes antes y después de la capacitación, o evaluaciones regulares del uso efectivo de tecnologías digitales en el aula. Con estas evaluaciones, se podrán hacer ajustes a los programas de formación según sea necesario y asegurar que sigan siendo relevantes.
Por último, me gustaría recomendar dos vídeos interesantes sobre los temas que se han tratado.
Introducir solo tecnología en la escuela no es innovar. Óscar Martín Centeno, director y maestro
Por favor enciendan sus celulares, la clase empieza. | Francesc Pedró | TEDxPuraVidaED
Referencias
AGUADED, J. I. (2001) Aprender a enseñar con las tecnologías de la comunicación, pp. 11-13, Agor@ Digital,1. https://www.researchgate.net/publication/28073808_Aprender_y_ensenar_con_las_tecnologias_de_la_comunicacion
OCDE. (2015). Teaching with Technology. Teaching in Focus. No. 12. Extraído de https://eric.ed.gov/?q=training+ict+teacher+needs&ff1=dtySince_2013&pg=2&id=ED560567
UNIR. (2023). Las cifras no mienten: la digitalización en las aulas es una realidad a nivel mundial. https://www.unir.net/revista/educacion/las-cifras-no-mienten-la-digitalizacion-en-las-aulas-es-una-realidad-a-nivel-mundial/


