Los padres en el desarrollo educativo de sus hijos


Índice

1. Introducción
2. Tipos de padres y su impacto en el rendimiento académico
3. El efecto del entorno familiar en la educación
4. Conclusión, el papel de los padres en la formación de sus hijos



Introducción

Buenas a todos de nuevo, en esta entrada vamos a reflexionar y hablar sobre los padres en el desarrollo educativo de sus hijos. Mucho jóvenes tienen puntos de vista muy distintos respecto a este tema, a la educación y un niño, al ser de diferentes épocas que sus padres. Esto a nivel general, y seamos sinceros, ¿quién no opina sobre la conducta de un padre sobre su hijo cuando lo vemos? Por ejemplo en el metro, en el autobús, paseando por la calle, en un centro comercial, etc. No opinar como tal, si no os suena bien, sino pensar en buscar soluciones al evento que estamos presenciando o pensar que hubieran hecho otras personas ante la conducta del niño, como un berrinche en la salida del cole, una mala nota de un examen, una pelea con sus amigo. Pues ponte cómoda/o, prepárate algo para picar, ponte música, lo que más te guste yo que se, y vamos juntos a reflexionar, a pensar, a aprender, la manera en la que los padres (su conducta, sus hábitos...) afectan directamente en el desarrollo educativo de sus hijos. Esto te sirve también para saber tu propia opinión, saber que harías o harás tú en situaciones así o en como ayudarías a fomentar un buen desarrollo educativo para tu hijo, niño, hermano etc. 

Los padres, esas personas que deben proteger y guiar a sus descendientes, es decir, a sus hijos. Esas personas que les proporcionan seguridad, amor y les dan enseñanza. Esas figuras de apoyo que establecen una serie de normas, reglas y hábitos los cuales creen que son necesarios y útiles para sus hijos. 

Esta entrada se me ocurrió hacerla al ir a recoger a mi hermana del colegio. Por la tarde, mientras iba de camino a buscar a mi hermana, un sonido interrumpió en la mente de los presentes que estábamos por allí pasando. Cualquiera que pasase por allí no podía no fijarse en lo que estaba pasando. Los ruidos los producía una niña pequeña. Nos encontramos ante la típica "rabieta" que le da a los niños pequeños. Me parece recordar que la niña quería quedarse a jugar en el parque. ir a jugar con sus amigos o algo parecido, pero su madre ni se inmuto ante su rabieta, siguió avanzando. A la niña no le quedó más remedio que seguir a su madre. Más adelante dos hermanos estaban discutiendo sobre sus mochilas, de las cuales una acabó tirada en el suelo mientras que un tercer hermano se limitó a mirar y caminar de la mano agarrado con su padre. El padre de estos tres niños recogió la mochila y les preguntó el por qué de lo que estaba sucediendo mientras caminaba deprisa con los tres. Antes de llegar a la puerta del colegio, una niña y su madre iban caminando, pero entonces la niña empezó a llorar porque no le iban a comprar algo. Ante esta conducta, su madre le prometió comprárselo para que parase de llorar. Al que esté leyendo esto, ¿tú qué hubieras hecho en estos casos?



El comportamiento de un niño no es algo fácil de controlar al igual que no es fácil de entender. Estos casos que acabo de contar me hicieron pensar en el comportamiento de estos niños y en su educación, pero también me puse a pensar en las diferentes respuestas de los padres en el momento. Es cierto que la respuesta a una mala conducta o buena conducta de un hijo puede estar condicionada a varios factores, como el estado de ánimo de los padres, el estado de ánimo de los hijos, el ambiente.., 
En esta entrada vamos a hablar sobre cómo pueden llegar a afectar los padres en el desarrollo educativo de sus hijos. Vamos a hablar de diferentes puntos, como los tipos de padres, el rendimiento académico, la familia, el rol de un padre, la crianza del hijo, etc.


Tipos  de padres y su impacto en el rendimiento académico de sus hijos

Un comportamiento u otro por parte de las figuras paternas es importante en todos los aspectos de la vida un hijo, tanto positivamente, como negativamente. En esta ocasión vamos a centrarnos en el rendimiento académico de los hijos. "Los estilos de crianza no solo influyen en el comportamiento de los niños, sino que también impactan directamente en su rendimiento escolar y en la adaptación social" (Maccoby, 1983).

Voy a encasillar los diferentes comportamientos de los padres:
    
- Estilo autoritario: "El estilo autoritativo de los padres, caracterizado por altos niveles de calidez y control, se asocia con un mejor rendimiento académico y bienestar emocional en los niños" (Baumrind, 1971). Los padres con un estilo de crianza autoritario son muy estrictos y rígidos al educar a sus hijos. Este tipo de padres ponen reglas claras y exigen mucho, esperando que sus hijos las obedezcan sin discutir. Su enfoque está más en que se sigan las normas y en castigar cuando no se cumplen, que en escuchar o comprender el punto de vista de sus hijos.
En general, la comunicación suele ser solo de ellos hacia los hijos, sin dejar espacio para preguntas o explicaciones. Los padres autoritarios suelen preocuparse más por imponer disciplina que por ayudar a sus hijos a ser independientes o brindarles apoyo emocional. En lugar de usar formas positivas para enseñar, como conversar o razonar, prefieren castigar como una forma de controlar las acciones o corregir errores.
Imagina a un niño que llega tarde a casa por jugar en el parque. Un padre autoritario, sin escuchar razones, podría castigarlo directamente con una semana sin salir, diciendo que "las reglas están para cumplirse". Como vemos, esto no solo limita la oportunidad del niño de explicar su retraso, sino que fuerza una relación basada en el miedo al castigo en lugar de fomentar el entendimiento y la autorregulación. 


- Estilo permisivo: Son cariñosos y atentos con sus hijos, pero no suelen ser estrictos ni establecer reglas claras. Les importa mucho que sus hijos estén contentos, por lo que tienden a evitar discusiones o confrontaciones. Esto les lleva a darles mucha libertad para tomar sus propias decisiones, incluso en temas donde tal vez necesitarían más orientación. Aunque son muy amorosos, los límites que ponen suelen ser vagos o cambiantes, dependiendo de la situación. Como resultado, a veces los hijos no tienen claro qué se espera de ellos o qué está permitido, lo que puede hacer que les cueste controlar su propio comportamiento o entender la importancia de las normas.
Un adolescente que se queda hasta tarde jugando videojuegos todas las noches. Un padre permisivo podría decirle: "No está bien que te acuestes tan tarde porque tienes clases mañana", pero no insistiría ni pondría un límite claro sobre la hora de dormir. Así, aunque el hijo sabe que no debería hacerlo, siente que tiene libertad para decidir y continúa con el hábito, o no. La acción dependerá en gran parte del adolescente. 

- Estilo negligenteLos padres negligentes son aquellos que no se involucran mucho en la vida de sus hijos. Este estilo de crianza se caracteriza porque no brindan suficiente apoyo emocional ni establecen reglas o límites claros. Estos padres suelen estar desconectados, es decir, no prestan atención a las necesidades de sus hijos, ya sean físicas, emocionales o educativas. Por lo general, no supervisan ni se interesan en cómo están sus hijos, lo que puede hacer que los niños se sientan abandonados o tengan una baja autoestima. Esto no significa necesariamente que los padres sean intencionalmente malos; a veces están demasiado ocupados con sus propios problemas o simplemente no muestran interés en la crianza.
Un adolescente que necesita ayuda con una tarea escolar podría intentar hablar con un padre negligente, pero este podría responder de manera indiferente, como "No tengo tiempo para eso ahora, arréglatelas solo".


- Estilo democrático: los padres con un estilo de crianza democrático combinan reglas claras con apoyo emocional y una buena comunicación. Este tipo de padres establecen expectativas altas, pero son flexibles y tienen en cuenta las necesidades y opiniones de sus hijos. Buscan un equilibrio: guían y controlan lo necesario para que sus hijos crezcan de forma saludable, pero al mismo tiempo fomentan su independencia y autonomía. Son padres que esperan mucho de sus hijos, pero lo hacen de manera comprensiva y afectuosa, creando un ambiente donde los niños se sienten escuchados y apoyados. Esto les ayuda a desarrollar confianza, responsabilidad y habilidades para tomar decisiones.
Si un adolescente quiere quedarse hasta tarde viendo una película entre semana, un padre democrático podría decir: "Entiendo que quieres ver esa película porque te interesa mucho, pero mañana tienes clases temprano. ¿Qué te parece si la vemos juntos el fin de semana para que puedas descansar hoy?".

Estos estilos que hemos definido son los más comunes y generales, pero también podemos encontrar otros tipos de estilos de padres, como por ejemplo los padres sobre involucrados. No debemos descartar tampoco la idea de que con el tiempo van a ir apareciendo nuevos tipos de padres o estilos de comportamiento. 

Adoptar un estilo de padre o otro tiene su serie de ventajas y desventajas en el desarrollo educativo de un niño. Lo que tenemos que tener en primera instancia es que no existe un modelo perfecto porque no olvidemos que somos seres humanos y, al igual que cada padre es diferente, cada niño es diferente. Por ejemplo, un niño se desarrolla muy bien en el ambiente educativo y ha sido criado con padres negligentes. Esta familia tiene otro hijo, pero conforme avanza el tiempo, el segundo hijo no funciona bien con la postura negligente de los padres. Por eso, lo importante es saber adaptarse a la situación  y al niño para saber como guiar al niño y que consiga un buen desarrollo en su camino educativo.

Ahora dime tú, ¿podrías categorizarlos y decir que tipo de padres tienes? o ¿podrías categorizarte y decir con que comportamiento te sientes más identificado?



El efecto del entorno familiar en la educación

La familia desempeña un papel fundamental en la actitud de los niños hacia el aprendizaje. Desde el momento en que nacen, los niños son moldeados por las dinámicas familiares, que sientan las bases para su desarrollo emocional, social e intelectual. Podríamos decir que los niños son un pequeño espejo que refleja su entorno familiar. "El contexto familiar y el estilo de crianza tienen un papel fundamental en el desarrollo cognitivo y social del niño, impactando directamente en el rendimiento académico" (Bronfenbrenner. 1979). La familia actúa como la primera escuela, donde se transmiten valores, creencias y actitudes que influyen directamente en la forma en que los niños perciben y se vinculan con el proceso educativo.
Es imprescindible establecer unos buenos valores y una educación adecuada para los niños. Estos valores y, tanto la manera de educar a un niño, como el contenido que se le está enseñando en el hogar, van a marcar un antes y un después en la vida del infante. Los niños van a contrastar y van a experimentar diferentes enseñanzas debido a los diferentes valores y al aprendizaje diverso que van a vivir en la escuela y en casa. 


Hay varios aspectos que me gustaría destacar en este punto de entorno familiar. 
El rendimiento académico. Destaco que los padres deben deben ejercer una conducta escolar en casa. Investigaciones han demostrado que cuando los padres están involucrados en las actividades escolares de sus hijos, ya sea ayudando con tareas o asistiendo a reuniones escolares, esto se traduce en mejores resultados académicos. Además, si se crea un ambiente educativo, el niño va a progresar mucho en la educación. Esto se consigue adoptando rutinas para hacer deberes o estudiar desde pequeños, inculcarle valores cada vez que se nos presente una oportunidad, pero sin saturarlo de ideas. Como hemos mencionado antes, los niños son un espejo, van a observar y repetir, van a reflejarse en sus padres, así que los padres deben también adoptar buenas actividades educativas para que el niño crezcan en buen ambiente, actividades como leer, escribir, tocar instrumentos (guitarra, piano...), dibujar... Pueden ser actividades que ayuden al niño a recrearlas y aprender de buenas conductas educativas porque el niño va a ver que sus padres leen o dibujan, y su conducta será repetir sus paso en la mayoría de casos.
Algo obvio que debo destacar y que afecta mucho en la conducta académica de los hijos son las expectativas educativas que tienen los padres sobre sus hijos. Estas influyen considerablemente en cómo estos abordan su educación. Cuando los padres establecen altas expectativas y creen en las capacidades académicas de sus hijos, estos tienden a esforzarse más y a tener una visión más optimista sobre su futuro educativo. No vale solo con decir frases, como: "¡Vas a sacar un 10! Ya verás" o "Muy bien por hacer los deberes", sino que tenemos que demostrar que estas expectativas no son momentáneas y que son reales, por ejemplo demostrando interés diario en sus asignaturas y en sus deberes, si ha suspendido un examen hay que motivarlo a sacar más nota la próxima vez, debemos tener charlas con ellos para saber su opinión y su estado con todo su entorno educativo.


Conclusión, el papel de los padres en la formación de sus hijos

Con todo lo que hemos visto, ya tenemos una idea más compacta de la importancia de los padres en la educación de sus hijos, también hemos visto que no es nada fácil guiar el camino educativos de un niño, y es cierto, hay demasiados aspectos a tener en cuenta, pero hay algo que tengo claro, podríamos decir que: Guiar a un niño en su camino educativo es difícil, pero no imposible. A día de hoy tenemos mucha información y muchos recursos, sobre todo en el ámbito digital, que nos ayudan en esta tarea de guiar a un niño en el aprendizaje, como foros en internet, canales de YouTube sobre herramientas educativas, hábitos de estudio, maneras de aprendizaje... Blogs, cuentas de TikTok, de Instagram, libros, clases, programas educativos, y así una larga lista de herramientas. Si bien es cierto que es importante tener recursos sobre este tema, lo más importante somos nosotros mismos porque un niño mira, copia y repite, aprende y vuelve a aprender. Da igual tener todas las preguntas el día antes de un examen, que sino las resuelves y te las aprendes, de nada te habrá servido tenerlas. De la misma manera, no te sirve conocer formas de estudio sino las sabes aplicar junto al niño. Los padres deben centrarse en conseguir que el niño sea independiente y sepa resolver los diferentes problemas que vaya encontrando en su camino del aprendizaje. Recalco que esto no significa dejar al niño por sí solo, sino enseñarle a como debe desenvolverse solo, como ser responsable, como hacer su tareas, donde buscar información cuando no sepa algo, a quien preguntar, crear rutinas de estudio, crear hábitos saludables en cuanto al ambiente escolar nos referimos...

Pues resumiendo, da igual el tipo de padre/madre que seas, da igual el tipo de conducta que estés aplicando, lo importante es saber adaptarte y de que manera actuar en cada situación y en cada reto que se nos propone a la hora de enseñar a un niño. Los niños son un gran mundo, un mundo que tienes que saber cómo desarrollar con paciencia, esfuerzo, perseverancia, ayuda y responsabilidad. Es necesario que desarrolles hábitos educativos que favorezcan su desarrollo de aprendizaje. "El papel de los padres en la estructuración de un entorno de estudio regular, lejos de distracciones, favorece la adquisición de buenos hábitos y una mejor organización del tiempo" (Bertrán Tarrés, 2018).

Ahora que he desarrollado esta pequeña conclusión me doy cuenta de que este mensaje que principalmente va a todos los padres que están inseguros de como acompañar a sus hijos en su vida educativa, se puede aplicar a cualquier persona que esté acompañando a algún niño en su viaje del aprendizaje. Así que venga, ayuda, dale vida y reflejo propio a ese espejito que está empezando su camino educativo porque el camino es largo y denso, pero él lo conseguirá, vosotros lo conseguiréis.




"Prepara a tu hijo para la vida, no la vida para tu hijo”. Tim Elmore, escritor y formador




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Referencias

Baumrind, D. (1971). Current patterns of parental authority. Developmental Psychology Monograph, 4(1), 1-103.

Bertrán Tarrés, M. (2018). La implicación familiar en los hábitos de estudio y su influencia en el rendimiento académico. Educación XXI, 21(2), 145-166.

Bronfenbrenner, U. (1979). La ecología del desarrollo humano: experimentos por naturaleza y diseño.. Harvard University Press.

Buchanan, C. M., & Hughes, J. L. (2021). Parenting practices, parent-adolescent conflict, and school achievement in adolescence. Journal of Adolescence, 89, 11-20.

Maccoby, E. E., & Martin, J. A. (1983). Socialization in the context of the family: Parent-child interaction. In P. H. Mussen (Ed.), Handbook of Child Psychology (Vol. 4, pp. 1-101). Wiley.

Marina, J. A. (2015). Despertad al diplodocus: Una conspiración educativa para transformar la escuela y todo lo demás. Ariel.